Al dar vuelta las páginas del cielo, subo y bajo
por los montes y los valles de mi vida, y desde
lo alto de los cerros veo en la explanada las
hojas que quedaron del pasado. Corro recordando
momentos. Remachando en silencio y con dulce
encanto historias ya vividas.
Se oyen como heraldos en batalla los tambores de
algún desconocido. Y llego a una laguna que es un
manto que tiende su agua hasta mi sombra y oigo
allá a lo lejos un rumor inesperado.
Solitario gime un tímido violín que dolido espera
el devenir de un nuevo día.
Y en el profundo silencio del recuerdo nace una
flor que se dobla por las fuerzas de la nada.
En este breve recorrer por un camino
guardo el secreto de mis sueños.
Nadie escucha mis latidos. Así sea.
Yo no quiero que interfieran mi destino.
martes, 21 de agosto de 2007
viernes, 27 de julio de 2007
NAVIDAD
¡ Como me gustaría volver a la infancia
y que usted fuera el Viejito Pascual !
Yo esperaría tan ansioso su llegada.
Me habían dicho que si no estaba dormido
se iba a llevar los juguetes que yo le
había encargado. ¿ Qué hacer? yo también
quería darle las gracias. Quería conversar
con el viejito. Había estado toda la tarde
en el patio de mi casa esperando que
obscureciera, porque yo sabía que venía
sentado en una estrella gigante que tenía
una cola como de cometa. ¡Que grande era !
El viejito volaba muy ligero para alcanzar
a dar a todos los niños lo que le habían
encargado. Cuando me di cuenta que venía
hacia mi casa y que no podía estar despierto,
corrí a buscar a mi hermanita chica, la
pesqué de las trenzas y la arrastré hasta
su cama, yo me fuí a la mía y me puse a
roncar como lo hace mi abuelo. Cuando
salió de nuestro cuarto y ya se iba; nos
levantamos para ver qué nos había dejado.
En eso estábamos cuando me acordé
que él viajaba en una estrella muy grande
y muy brillante; corrí al patio para verlo,
pero ya iba muy lejos.
¡ Como me gustaría volver a la infancia
y que usted fuera el Viejito Pascual!
y que usted fuera el Viejito Pascual !
Yo esperaría tan ansioso su llegada.
Me habían dicho que si no estaba dormido
se iba a llevar los juguetes que yo le
había encargado. ¿ Qué hacer? yo también
quería darle las gracias. Quería conversar
con el viejito. Había estado toda la tarde
en el patio de mi casa esperando que
obscureciera, porque yo sabía que venía
sentado en una estrella gigante que tenía
una cola como de cometa. ¡Que grande era !
El viejito volaba muy ligero para alcanzar
a dar a todos los niños lo que le habían
encargado. Cuando me di cuenta que venía
hacia mi casa y que no podía estar despierto,
corrí a buscar a mi hermanita chica, la
pesqué de las trenzas y la arrastré hasta
su cama, yo me fuí a la mía y me puse a
roncar como lo hace mi abuelo. Cuando
salió de nuestro cuarto y ya se iba; nos
levantamos para ver qué nos había dejado.
En eso estábamos cuando me acordé
que él viajaba en una estrella muy grande
y muy brillante; corrí al patio para verlo,
pero ya iba muy lejos.
¡ Como me gustaría volver a la infancia
y que usted fuera el Viejito Pascual!
domingo, 8 de julio de 2007
Eran las dos de la mañana y una intensa luz
bañaba mi terraza. ¿De dónde venía ese fulgor?
...Salí. Ahí estaba la luna redonda, inmensa y
coqueta.
Como poseída por ese reflejo del cielo empecé
a recordar mi viaje al fondo del mar en un
pequeño submarino y, por otro extremo, mi
viaje a las estrellas.
Volví a ver los pececillos junto a las ventanillas;
más allá los corales celestes, verdes, rosados y
amarillos. Y las algas bailando al son del vaivén
de las aguas.
Parece que entonces me dormí un rato y cuando
desperté estaba en medio de los astros. Las
estrellas, los planetas y también la luna al alcance
de mi mano.
Salí de mi nave y Oh!!!! La ingravidez. Flotaba.
El aire era distinto. Respiraba paz y fantasía.
Cuando todo era grandioso empezó a llegar
la sombra. Pero llena de alegría por aquel
recuerdo resolví volver a mi cama.
bañaba mi terraza. ¿De dónde venía ese fulgor?
...Salí. Ahí estaba la luna redonda, inmensa y
coqueta.
Como poseída por ese reflejo del cielo empecé
a recordar mi viaje al fondo del mar en un
pequeño submarino y, por otro extremo, mi
viaje a las estrellas.
Volví a ver los pececillos junto a las ventanillas;
más allá los corales celestes, verdes, rosados y
amarillos. Y las algas bailando al son del vaivén
de las aguas.
Parece que entonces me dormí un rato y cuando
desperté estaba en medio de los astros. Las
estrellas, los planetas y también la luna al alcance
de mi mano.
Salí de mi nave y Oh!!!! La ingravidez. Flotaba.
El aire era distinto. Respiraba paz y fantasía.
Cuando todo era grandioso empezó a llegar
la sombra. Pero llena de alegría por aquel
recuerdo resolví volver a mi cama.
sábado, 30 de junio de 2007
Ojos
Me gustan los ojos oscuros del
color del fruto maduro de la
zarzamora. Te adentras en ellos
y encuentras tantos sentidos
como granitos tiene la mora.
Por eso me gustan los ojos
oscuros.
L
color del fruto maduro de la
zarzamora. Te adentras en ellos
y encuentras tantos sentidos
como granitos tiene la mora.
Por eso me gustan los ojos
oscuros.
L
viernes, 22 de junio de 2007
POEMA
Este es un poema que escribió un
amigo en la post adolescencia y lo
encuentro simpático:
Llegarán con las nuevas primaveras
ilusiones tu alma a cautivar
lo que fuimos o somos se habtrá ido
lo que fue nuestro amor se olvidará,
imposible es, no obstante, aunque tú quieras,
aunque trates tus huellas de borrar
no podrás impedir que yo te guarde
con tu imagen por una eternidad;
obtendrán los que logren tus favores
lo que tu alma les quiera regalar
les darás la materia y el espíritu
y toda entera te podrás tú dar,
empero te repito en mi pasado
reniégueslo o no serás igual.
amigo en la post adolescencia y lo
encuentro simpático:
Llegarán con las nuevas primaveras
ilusiones tu alma a cautivar
lo que fuimos o somos se habtrá ido
lo que fue nuestro amor se olvidará,
imposible es, no obstante, aunque tú quieras,
aunque trates tus huellas de borrar
no podrás impedir que yo te guarde
con tu imagen por una eternidad;
obtendrán los que logren tus favores
lo que tu alma les quiera regalar
les darás la materia y el espíritu
y toda entera te podrás tú dar,
empero te repito en mi pasado
reniégueslo o no serás igual.
martes, 19 de junio de 2007
domingo, 17 de junio de 2007
Hojas secas de Otoño
Ayer fuí al funeral de una amiga. Muy triste. Llevaron
a una chiquita de 6 años. ¿Qué pensaría? Me acerqué
a ella y tenía sus manitos muy heladas. La abracé y
cogí sus manitos entre las mías. Caminando por el
cementerio encontramos un verdadero "lago" de hojas
secas, una alfombra gigante. Olvidándome de todo nos
entramos en aquel lago. Cric, crac, cric, crac en nuestros
pies murmuraban las hojas. La chiquita reía.
De repente me di cuenta que estábamos solas y tuvimos
que buscar el cortejo; pero quedamos de acuerdo en
volver al "lago".
Luciérnaga.
a una chiquita de 6 años. ¿Qué pensaría? Me acerqué
a ella y tenía sus manitos muy heladas. La abracé y
cogí sus manitos entre las mías. Caminando por el
cementerio encontramos un verdadero "lago" de hojas
secas, una alfombra gigante. Olvidándome de todo nos
entramos en aquel lago. Cric, crac, cric, crac en nuestros
pies murmuraban las hojas. La chiquita reía.
De repente me di cuenta que estábamos solas y tuvimos
que buscar el cortejo; pero quedamos de acuerdo en
volver al "lago".
Luciérnaga.
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